martes, 23 de junio de 2026

No me llames Peque, llámame Pili

Por un tiempo (espero que breve), a la Peque, nuestra Peque de siempre, la vamos a nombrar como Pili. Caprichos de mujer.

Que resulta que es su nombre de artista. Que ha debutado como actriz en su escuela de teatro de Antequera.

Fue anteayer por la tarde. 

Desde luego, se lo tenía muy bien currado. Llevaba meses estudiando el mamotreto de folios, una obsesión, oye, soseía en su papel, "Toñi que son las seis de la mañana, ¿ande vas tan temprano?" "A estudiar". Hasta ha perdonado sus diez minutos de siesta reglamentaria. "Tengo que estudiar". Vivir para ver. ¿Cuándo hemos conocido a mi Peque estudiosa? Nunca. Se avergüenza de que nuestros nietos vean su antiguo libro escolar y lo comparen con el mío, rebosante de matrículas, por sus notas vergonzosas, sus calabazas en racimos, repetidora de cursos... Y ahora, mira tú qué misterio, se ha vuelto empollona. A la vejez viruelas.

"Pero, Peque, si lo tuyo ya te lo sabes de memoria, mujer". "Sí, pero tengo que aprenderme también el texto de los demás, todo el texto, porque como somos gente mayor, a más de uno y de una se les olvida cuándo tienen que entrar y ya nos descoloca a todos. Lo tenemos comprobado en los ensayos generales, y entonces yo, que me lo sé de pe a pa, improviso algo para dar entrada al despistado".

Ya sabéis, siempre así de intensa para lo que le interesa de verdad.

Definitivamente, somos la generación bisagra en lo que a jubilados se refiere. De jubilados, nuestros padres y nuestras madres hicieron exactamente igual que sus padres y sus abuelos: ellos, aburridos inspeccionando obras o jugando al dominó en la taberna; ellas, manejando la cosa doméstica y cuidando nietos. Imposible imaginar a mi padre, a Blas, Antonio Pringue, a mi suegro... apuntándose a un coro, pongo por caso, o a mi madre, a MariGracia o a mi suegra en un taller de teatro. De locos.

Pero vamos a lo que vamos. Se trata de una comedia divertida de corte costumbrista: un rico viudo, ya granado, pero muy tímido y apocado que sólo vive para su negocio en un pueblo de Madrid, viene a buscar novia a la capital. Y en un club de alterne (que él toma por un bar corriente) se topa con una mujer joven de la que se enamora perdidamente sin sospechar de la vida disoluta de la chica. No, no os precipitéis: la chica no es la Peque. En la presentación de su nueva novia en casa, la madre y la tía del rico alelado se percatan del talante de ella, pero les pueden más las ganas de emparejar, por fin, al pobre hombre con una mujer moderna, aunque algo ligera de cascos. No ocurre igual con las amigas de la chica, todas ellas pilinguis de similar jaez, quienes, acostumbradas a los relatos peliculeros, sospechan aviesas intenciones en un viejo ricachón, vaya usted a saber si, incluso, ahogarla en un lago vecino de su casa de campo, porque así fue como murió accidentalmente la primera esposa del hombre. La Peque, es Pili, la pilingui más fresca y mejor emperifollada, la amiga más empeñada en la sospecha truculenta, la que ve signos de maldad en cualquier gesto del hombrecillo inocente. Al final, todas comen perdices, todo sale bien.

"¡Qué loca que está la abuela!" -me dicen mis nietos a la salida del teatro-, parece una muchachilla". 




Y os confieso una cosa: Pili, de puta, gana muchos enteros, me pone, vaya. Su peluca rubia a lo pretty woman, su cuerpecillo ligero y abarcable embutido en un body apretujado y sus cachas de muchacha, al aire, sin venillas ni celulitis llamaron la atención del personal masculino creyéndola una cuarentona. Yo mismo, iluso de mí, llegué a considerar la posibilidad de sacar algún provecho carnal en una noche tan a propósito. Sería la primera vez que me acostara con un mujer de la vida. "Mañana, chiquito, que estoy muerta".


2 comentarios:

  1. La Peque puede llamarse como quiera, Pili o Segismunda, la gracia está en el donaire con el que se lleva el nombre.

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  2. Como eres!!! Siempre buscando lo que pueda caer!! Déjala que sea así !! Y lo
    Que ella disfruta . Se entrega a todo de la misma forma fili ..ella pone pasión en todo lo
    Que le apetece y claro que hace bien, lo mejor es disfrutar chaval

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